TUTORÍAS

La tutoría en la Escuela Normal consiste en un proceso de acompañamiento durante la formación de los estudiantes, concretado en la atención personalizada a un estudiante o a un grupo reducido de ellos por parte de académicos competentes formados para esta función. Esta modalidad de tutoría comprende un conjunto sistematizado de acciones educativas centradas en el estudiante normalista.

Aunque es una parte de la práctica docente actual, tiene una especificidad: es distinta y a la vez complementaria a la docencia frente a grupo y no la sustituye. Implica diversos niveles y modelos de intervención y se ofrece en espacios y tiempos diferentes a los de cumplimiento de los programas de estudios.

La actividad tutorial tiene como intención orientar y dar seguimiento al desarrollo de los estudiantes; apoyarlos en los aspectos cognitivos y afectivos del aprendizaje, fomentar su capacidad crítica y su rendimiento académico, e incidir positivamente en su evolución social y personal.

Las funciones y actividades que el tutor realiza, de manera general, han sido consensuadas en el modelo tutorial propuesto por la Asociación Nacional de Universidades e Instituciones de Educación Superior (ANUIES) y son las que recupera el programa de tutoría de esta institución, a saber:

Desarrollo personal:
Descubrir y reorientar (en su caso) intereses de los estudiantes.
Identificar dificultades personales.
Definir un plan de vida.
Fortalecer su autoestima.
Desarrollar habilidades para relacionarse con otros.

Desarrollo académico del estudiante:
Establecer metas claras y factibles de alcanzar (personales y profesionales)
Identificar dificultades de aprendizaje y realizar actividades pertinentes para resolverlos
Seleccionar adecuadamente sus actividades académicas formales y complementarias de acuerdo con sus intereses y posibilidades
Evaluar objetivamente su avance y rendimiento escolar.
Fortalecer sus hábitos y estrategias de estudio y de trabajo académico

Orientación profesional:
a. Visualizar su carrera y sus posibilidades profesionales.
Obtener información del campo laboral.
Identificar los retos actuales de la profesión.
b. Facilitar el tránsito de la educación formal al campo de trabajo.

Las actividades del tutor se agrupan en tres grandes funciones:

Integrar un diagnóstico individual del tutorado. El diagnóstico debe incluir información del contexto y previa al ingreso. Se pretende reconstruir la trayectoria del estudiante, al menos en el nivel precedente, con el propósito de contar con elementos para prevenir el fracaso, mediante la identificación de estudiantes en riesgo.

Realizar diagnósticos de las necesidades de tutoría.

Identificar, diseñar y aplicar, en su caso, alternativas de atención a los problemas o necesidades que resultan del diagnóstico.